¿Qué está pasando en Colombia?

Resulta increíble pensar que una mera  propuesta de reforma tributaria del gobierno de Iván Duque en Colombia haya desencadenado tal descontento por parte de la sociedad colombiana. El país ha estado inmerso en  movilizaciones masivas y enfrentamientos violentos durante las últimas semanas. Ante la presión popular, el gobierno ha decidido retirar la reforma y ha llamado al diálogo. Sin embargo, las protestas prosiguen y demuestran que el malestar de los colombianos se remonta a mucho antes de la pandemia, aunque se intensificó con la llegada de ésta.  

Hoy, nos dedicaremos a dar una breve explicación de este malestar general que reina en Colombia e incluiremos dos testimonios de paisanos que viven en el extranjero con el fin de ilustrar cómo se sienten ante este levantamiento popular.

La propuesta tributaria del Gobierno de Duque como detonante

Con la propuesta tributaria, el Gobierno pretendía recaudar 2% del PIB en una serie de nuevos impuestos con el fin de aliviar las presiones de deuda y preservar así la calificación crediticia. A nivel social, esta reforma contempla además una renta básica. La iniciativa de Duque fue aplaudida por numerosos economistas considerándola ambiciosa y necesaria. 

Pero entonces, si tan beneficiosa es esta nueva reforma para la economía colombiana, ¿por qué el pueblo tomó las calles? Es verdad que la propuesta tributaria fue el detonante de las protestas en Colombia, pero eso no quita que ya reinaba un descontento social que se acentuó con la pandemia. En 2020 Colombia sufre la mayor caída de PIB desde que lleva registros con un  6,8%. El desempleo a finales de año llegó a 15,9% y la pobreza monetaria llegó a niveles del 42,5%, de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística. Por demás, el gobierno de Iván Duque ya consiguió anteriormente introducir dos reformas tributarias: la Ley de Financiamiento y la Ley de Crecimiento, las cuales empobrecieron aún más a la clase media y baja.

Mujeres y jóvenes, los peor parados ante la violencia policial

El pasado 4 de mayo, Colombia vivió otra jornada de violencia que alarmó a los organismos internacionales como la UE y la ONU. Ambos condenaron el uso “desproporcionado” de la fuerza en las protestas. Las imágenes circulando por las redes sociales hablan por sí solas. Además, esta violencia policial ha sido particularmente dirigida a dos grupos sociales: el de las mujeres y el de los jóvenes. 

Según documenta la ONG Temblores, hasta el 4 de mayo se ha producido una decena de casos de violencia sexual por parte de la fuerza pública durante las marchas. Dichos casos de violencia sexual han ocurrido en gran parte de noche y cerca de estaciones de policía. Por otra parte, de acuerdo a la Defensoría del Pueblo, después de una semana de protestas el número es de 24 muertos, la mayoría jóvenes. Son los jóvenes quienes están en primera línea de las protestas antigubernamentales acabadas en violentas hostilidades con la policía colombiana. 

“Impotencia” es la palabra que mejor describe los sentimientos de los Colombianos en el extranjero 

Testimonios de María, colombiana nacida en Bogotá y actualmente residente en Ontario, Canadá, y de Sebastián, nacido también en Bogotá y que ahora vive en Sydney, Australia. 

¿Cómo vivís lo que está pasando en vuestro país desde el extranjero, y cómo lo están viviendo vuestras familias en Colombia ?

María afirma sentirse “impotente”. “Nadie quiere ver a su gente aguantar tanto sufrimiento, violencia y corrupción. Nosotros, los colombianos extranjeros que vivimos en países occidentales, tenemos el gran privilegio de poder haber emigrado. No nos tenemos que preocupar sobre nuestra seguridad ni sobre la corrupción política a estos niveles que se dan hoy en Colombia”. 

Sebastián también usa la palabra “impotencia” y añade, “el no poder estar, con todo lo que eso conlleva, se hace difícil. De hecho, diría que Colombia ha empezado a despertar poco a poco, precisamente desde que yo llegué aquí, a Australia (hace 3 años), y es una sensación agridulce. Teniendo una mínima conciencia de clases, es maravilloso ver a tu pueblo luchar por acabar con esta tiranía histórica y característica de nuestro país. Sin embargo, siento que no puedo hacer gran cosa para apoyar la revolución”. 

Por otro lado, en lo que respecta a sus familiares, María confiesa: “Nuestras familias y amistades en Colombia están asustadas, desesperadas y cansadas pero siguen luchando con mucho esfuerzo y valentía para un futuro mejor. Tenemos familiares que están marchando, otros que se quedaron en casa asustados, y otros que siguen trabajando como si nada porque no queda otra opción”. 

¿Qué creéis que se está reivindicando en las protestas, más allá del rechazo a la reforma tributaria en sí, y qué medios utilizáis para apoyarlas ?

María declara: “Antes de la reforma, la sociedad ya estaba padeciendo una gran pobreza. Lo que se está reivindicando en estas protestas es el poder disfrutar de ciertos derechos básicos como es el agua, la comida, la electricidad, productos de higiene íntima, sanidad pública  …”

Como consuelo, Sebastian declara: “Aún así, me gustaría también hacer hincapié en la importancia de las redes sociales. El poder de difusión que tenemos actualmente es extraordinario, y es a eso a lo que me aferro. Es triste ver a tu gente morir por defender sus derechos, pero es más triste aún ver que nadie hace nada. Creo que es cuestión de tiempo, la presión internacional logrará su cometido y caerán, tarde o temprano”.

Saioa Azpirotz Lakidain, rédacteur pour notre parteaire Courrier d’Europe